4.4 Reflexión final
Este semestre en taller fue, sin duda, uno de los más complejos que he vivido hasta ahora. Los requerimientos de los proyectos fueron más exigentes, no solo en términos de diseño, sino también en el nivel de análisis, profundidad conceptual y justificación espacial que se esperaba. Tuve que aprender a mirar con otros ojos: entender el contexto más allá de lo evidente, leer el territorio con mayor sensibilidad, y comenzar a tomar decisiones proyectuales que respondieran de forma coherente a esos análisis. Uno de los mayores desafíos fue enfrentar la paralización de cinco semanas, que interrumpió completamente el ritmo del semestre. Esta pausa inesperada afectó tanto el tiempo como la continuidad del aprendizaje, lo que me fue generando incertudumbre, una desconexión con la materia del semestre y presion que se iba acumulando por el tiempo perdido en paralizacón. Retomar después de ese periodo fue difícil, especialmente porque en arquitectura cada proceso necesita maduraci...